Resulta ser que nunca en mi vida he despegado un solo pie de la tierra. Es decir, que nunca había volado en un avión. Y esta semana se ve que lo he cogido con ganas.
Con la disculpa de unas merecidas vacaciones este año, he ido a Rivera Maya-Mexico a disfrutar de la playa, piscina, excursiones, deportes de agua, etc. Aquí es donde pasé encerrado 19 horas (ida+vuelta) en un avión a 9800 m de altura. Es un destino turístico muy típico pero la verdad que lo he pasado muy bien.
No solo es hotel, piscina y cocktels. Ahí muchas opciones para ponerse en contacto por medio de excursiones con la cultura Maya y la increible naturaleza del Caribe Mexicano. Además de motos de agua, quak, etc.
Pero los 6 minutos más excitantes han sido mucho más cerca, cerquita de Madrid, en Lillo-Toledo. En este emplazamiento perfecto para el paracaidismo podemos encontrar a los chichos y chichas de SkydiveLillo. Con ellos he disfrutado de un salto desde 4000 metros de altura en caida libre durante 77 segundos a 220 km/h. ¡¡La esperiencia más excitante de mi vida!!.
Quiero mandar un saludo muy especial a Hispano (mi instructor de tandem) y a Mel (mi cámara). ¡¡Gente muy, pero que muy enrrolla!!.
Mucha suerte para Hispano cuando decida volver al sector de la tecnología
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